Tras varios años perfeccionando sus habilidades como diseñador para otras marcas de ropa y alejándose del mundo académico, Gerardo Dubois agarró una tijera y empezó a cortar con intuición y libertad.
Así, libre de cualquier limitación externa, construyó su propio sello distintivo, algo que se volvió inconfundible: BANDOLEIRO, una red de influencias que fusiona la cultura latinoamericana, el arte contemporáneo y las experiencias personales.
Veinte años después de su debut, la firma de diseño autoral ha logrado posicionarse entre las mejores de Argentina, marcando un antes y un después en el panorama local. Ha participado en semanas de moda locales, exhibiciones de arte y ha vestido una abanico de celebrities.




